5 conceptos básicos del confort térmico en la vivienda

viernes, 23 de noviembre de 2012

instalaciones eléctricas residenciales - temperatura ideal para el confort

Las condiciones de comodidad o confort térmico dependen de las variables del medio ambiente, como la temperatura, humedad, velocidad del aire y radiación incidente.
Los métodos para determinar las condiciones de comodidad térmica se desarrollaron desde finales del siglo pasado, y a partir de éstos se implementaron las normas o sugerencias de valores de los parámetros dentro de los cuales el ser humano siente comodidad.
Por ejemplo, la comodidad en la Gran Bretaña está definida entre 14.4 y 21.1 ºC en la temperatura del aire en contacto con el cuerpo humano (58 a 70 ºF), en los Estados Unidos de América entre 20.5 y 26.7 ºC (69 a 80 ºF) y en los trópicos entre 23.3 y 29.4 ºC (74 a 85 ºF) con humedades relativas entre 30 y 70% (Mesa y Morillón, 1997).
instalaciones eléctricas residenciales - temperaturas del planeta tierra
Los seres humanos se adaptan a las temperaturas de los lugares donde vivien, ocasionando que la sensasión de confort no sea la misma para todas las personas.
Estas especificaciones de temperatura y humedad que determinan la zona de comodidad, pueden verse modificadas por:
  1. La presencia de viento, el cual incrementa el mecanismo de transferencia de calor por convección (movimiento del aire).
  2. La incidencia de radiación (calor emitido por el sol o las superficies caliente), lo que dificulta la salida de calor del cuerpo humano.
  3. La ocurrencia de enfriamiento por evaporación en el aire que entra en contacto con el cuerpo humano, lo cual aumenta la salida de calor del mismo.
  4. La pérdida de radiación infrarroja del cuerpo humano debido a superficies frías que lo circundan, lo que favorece la salida del confort térmico.
  5. La modificación de la temperatura del aire que entra en contacto con el cuerpo humano debido a la transferencia de calor por convección, debido a materiales que conforman el medio ambiente y que son capaces de almacenar calor de manera sensible (pueden ser los materiales de construcción del edificio).
Los conceptos listados anteriormente, resultan ser de suma importancia para fijar las estrategias de diseño térmico de una vivienda. Algunos investigadores han plasmado estos criterios en diagramas psicométricos, obteniendo una presentación gráfica de los mismos, con los cuales es más sencillo evaluar el confort, cuando no se está familiarizado con los procesos físicos involucrados en los fenómenos de transferencia de calor que ocurren en el cuerpo humano y en la vivienda.
Para evaluar la comodidad térmica para los ocupantes de una vivienda, también puede utilizarse el método de la temperatura equivalente, que aparece en las normas —1993— de la Sociedad Americana de Ingenieros en Calefacción, Refrigeración y Aire Acondicionado (ASHRAE).


El confort en la vivienda se puede lograr por medio de una serie de soluciones sencillas y poco costosas, que permiten limitar las ganancias de calor dentro de la vivienda, enfriarla de una manera más económica, o calentarla, si es el caso. Ante cualquier condición climática, la vivienda debe intentar conseguir el máximo nivel de confort, lo cual implica el estudio de un fenómeno complejo en el que intervienen muchos parámetros y factores: el clima, el cual se puede entender como el conjunto de condiciones atmosféricas que caracterizan a una región o como el efecto a largo plazo de la radiación solar sobre la superficie y la atmósfera de la tierra en rotación. El modo más fácil de interpretarlo es en términos de medias anuales o estacionales de temperatura, humedad relativa y lluvias.

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