Instalaciones Eléctricas Residenciales
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12 pasos para el remplazo de balastros de lámparas fluorescentes tubulares

2016/07/22

Las lámparas fluorescentes tubulares se utilizan en muchas empresas, negocios y talleres para ahorrar energía. También las podemos encontrar en las instalaciones eléctricas residenciales. Cuentan con unos dispositivos llamados "balastros", que aumentan la potencia de la luz y ahorran la carga. Elevan el voltaje para que los focos de menos watts produzcan más luz. Gracias a los balastros, puede generarse hasta 80% más de luz. Es decir, si se conecta un foco fluorescente de 20 watts a un balastro, este puede alumbrar casi como si fuera un foco incandescente de 100 watts, haciendo el mismo gasto de energía.


Los balastros van ocultas en las cajas de lámparas de tubo. Deben cambiarse cuando huelan a cable quemado, ya que esto quiere decir que el balastro ya terminó su ciclo de vida. Su remplazo se hace como sigue:
  1. Desenergizar el circuito donde está instalada la lámpara fluorescente bajando la palanca del interruptor automático correspondiente en el centro de carga.

    Instalaciones eléctricas residenciales - Desenergizando el circuito derivado

  2. Desmontar la carcasa de la lámpara fluorescente. Quitar los tornillos sujetadores y la lámina, para tener acceso al balastro y con cuidado de no tirar los tubos.

    Instalaciones eléctricas residenciales - Desmontando lámpara fluorescente

  3. Revisar el balastro con precaución, porque cuando se quema está muy caliente. Para esto, debemos apoyarnos con un trapo seco o esperar.

    Instalaciones eléctricas residenciales - Revisando balastro

  4. Retirar los tornillos o tuercas sujetadoras del balastro; son entre 4 y 2 tornillos. Utilizar una llave o apoyarse con unas pinzas.

    Instalaciones eléctricas residenciales - Retirando tornillos del balastro

  5. Debido a que no hay alimentación, es recomendable cortar los cables que alimentan los balastros, que de un lado vienen de color blanco y negro y del otro azul y rojo. Muchas veces traen cable de más y nos va a beneficiar para dejarlo a la medida.

    Instalaciones eléctricas residenciales - Cortando alambre de balastro

  6. Desprender la  cinta de aislar que une a los cables.

    Instalaciones eléctricas residenciales - Desprendiendo cinta aislante

  7. Después de cortar el cable  y  retirar  los  tornillos, desmontar el balastro viejo. Es importante tirarlo en un lugar correcto porque son desechos químicos.

    Instalaciones eléctricas residenciales - Desmontando balastro viejo

  8. Colocar el balastro nuevo. De un lado lleva cable negro y blanco y del otro azul rojo, solo cortarlo para saber el orden del cableado.

    Instalaciones eléctricas residenciales - Colocando balastro nuevo

  9. Pelar las orillas de los cables y unirlos de manera enroscada para evitar que se estén saliendo y provocar un corto.

    Instalaciones eléctricas residenciales - Uniendo alambres de balastro

  10. Aislar los cables para protección.

    Instalaciones eléctricas residenciales - Aislando alambres del balastro

  11. Ocultar el balastro y ponerle la tapa. Levantar el interruptor automático y prender el apagador para ver que funcione. Si no enciende, revisar los tubos y cambiarlos.

    Instalaciones eléctricas residenciales - Lámpara fluorescente

12 pasos para la Instalación de lámpara fluorescente

2016/06/23

Instalaciones eléctricas residenciales - Lámpara fluorescente

Las lámparas fluorescentes son un medio para proveer iluminación práctica y económica en las instalaciones eléctricas residenciales. Para seleccionarla debes considerar:
  1. Las dimensiones del bulbo, tales como T5 o T8. Esto es importante pues, por ejemplo, la T5 es de menor tamaño que la T8, y brinda una intensidad luminosa igual, con un menor consumo de energía.

  2. Instalaciones eléctricas residenciales - Dimensiones del bulbo de las lámparas fluorescentes

  3. La forma de la base, ya que cada bulbo puede variar. Por ejemplo, existen:

      • G13 de dos puntas
      • Media de dos puntas
      • Miniatura de dos puntas
      • Doble contacto
      • Slim line
      • Circular de cuatro puntas


    Por ello debes verificar que el portalámparas corresponda, ya que existen diversos tipos:

      • Para lámpara precalentada o de arranque rápido
      • Terminal de alto voltaje
      • Terminal de bajo voltaje
      • Doble contacto para lámpara de alta salida
      • T8, T5 y Mini


    Esto se debe a las características del balastro utilizado.


  4. El balastro genera el arco eléctrico que requiere el bulbo para el encendido, ya sea por:

      • Precalentamiento por cebador (que es el más antiguo)
      • Precalentamiento continuo o de arranque rápido
      • Arranque instantaneo o Slim Line

    Instalaciones eléctricas residenciales - Arco eléctrico para encendido de lámpara fluorescente

    El balastro también limita la corriente que fluye por el circuito del tubo y regula el voltaje de alimentación del mismo. El dato de placa de alimentación del balastro indica:

      • Cuántas lámparas puede alimentar.
      • La potencia de las lámaras
      • Voltaje, corriente y frecuencia de alimentación

    Algunos cuentan con terminales de conexión, otros entregan los cables.

  5. Otro punto es la luminaria, esta debe ser funcional y estética para el espacio en que será colocada, ya sea empotrada, suspendida, adosada, o en pared.

    Instalaciones eléctricas residenciales - Tipos de luminarias para lámparas fluorescentes

  6. Las lámparas que cuentan con reflector, moderan la forma y dirección del flujo de la lámpara. Las que tienen difusor, potencian o mitigan sus características. Además, pueden albergar una o varias lámparas.
Una vez seleccionadas la lámpara y la luminaria, debes planear la ubicación donde se instalará. Así mismo, tener a la mano la herramienta aislada, equipo de seguridad, taladro y escalera.
A continuación se relacionan 12 pasos para la instalación de lámparas fluorescentes:
  1. Primero revisa el balastro. En la parte posterior tiene un diagrama eléctrico. Ubícalo. Identifica físicamente cada uno de sus elementos. Diseña un diagrama de tu circuito con el balastro, el apagador y la lámpara; de esta manera podrás saber si te falta algún accesorio o material para la instalación.

    Instalaciones eléctricas residenciales - Revisando diagrama de instalación del balastro

  2. Recuerda, antes de realizar conexiones, debes asegurarte de que no exista voltaje en los conductores.

    Instalaciones eléctricas residenciales - Desconectar circuito antes de realizar conexiones

  3. Si utilizas escalera, por tu seguridad, es necesario que no existe avería en peldaños, ni rotura en la cuerda de unión. Coloca la escalera en un sitio libre y plano. La escalera debe contar con gomas antiderrapantes. Otra persona debe sujetar la escalera y ambos deben usar casco.

  4. Instalaciones eléctricas residenciales - Seguridad durante el uso de la escalera

  5. Acerca la herramienta, no te distraigas mientras la manipulas.

    Instalaciones eléctricas residenciales - Acercando la herramienta

  6. Presenta el soporte de la luminaria en el sitio donde se colocará. Marca el lugar para la sujeción.

    Instalaciones eléctricas residenciales - Marcando lugar para sujeción de luminaria

  7. Con el taladro, realiza los agujeros utilizando una broca del diámetro de los tornillos. Coloca taquetes.


  8. Fija la base, y asegúrate que quede bien sujeta.

    Instalaciones eléctricas residenciales - Fijando la base de la luminaria fluorescente

  9. Prepara los cables de alimentación, pelando la punta aproximadamente 1.50 ó 2 centímetros, para las conexiones al balastro.

    Instalaciones eléctricas residenciales - Preparando los cables para conectar la lámpara fluorescente

    Éste debe estar sujeto a la luminaria, por lo que al colocar los cables ten cuidado de no perder el equilibrio.

    Instalaciones eléctricas residenciales - Cableado del balastro

  10. Conecta y fija los portalámparas. Asegúrate que las conexiones sean correctas, para evitar fallas en las lámparas y daño del balastro.

    Instalaciones eléctricas residenciales - Conectando los portalámparas

  11. Coloca los accesorios de la luminaria (portalámparas, reflectores, tapas, entre otros)

    Instalaciones eléctricas residenciales - Colocando accesorios de lámpara fluorescente

  12. Por último, coloca los tubos fluorescentes en sus respectivos portalámparas, verificando que no existan falsos contactos con movimiento excesivo.

    Instalaciones eléctricas residenciales - Colocando tubos fluorescentes

  13. Conecta la alimentación eléctrica, activa el apagador, y muestra al cliente su funcionamiento.

    Instalaciones eléctricas residenciales - Probando lámparas fluorescentes
     
No olvides que las lámparas fluorescentes consumen poca energía, refleja una luz más uniforme y tienen mayor vida últil.
El procedimiento se resume en el siguiente vídeo:


El mejor retrofit para un nuevo tipo de iluminación

2014/09/09

El mejor retrofit para un nuevo tipo de iluminación - Instalaciones eléctricas residenciales

En este artículo conocerás los factores a considerar para conseguir el mejor retrofit para un nuevo tipo de iluminación en nuestras instalaciones eléctricas residenciales.

Hace poco más de un siglo el mundo de la luz se vio transformado de una manera rotunda con la aparición de las lámparas eléctricas. El impacto fue tan grande que se modificaron las costumbres sociales y la percepción de nuestro entorno. Esto permitiendo llevar a cabo tareas que antes era imposible realizar en ausencia de la luz solar.

Durante la Revolución Industrial, la lámpara eléctrica fue indispensable para mantener una fábrica en operación ininterrumpida. Con esto también vinieron muchas dudas sobre la cantidad de luz necesaria para las funciones de diversos espacios.

También cambió la percepción de la noche para la gente. Ya se podía caminar tranquilamente sin sufrir los muchos peligros que aguardaban en la oscuridad. Se podía salir y hacer recorridos nocturnos en los espacios públicos de la ciudad y disfrutar de la nueva luz nocturna.

La construcción de una red de alumbrado público y suministro eléctrico para las ciudades implicó grandes retos. Otro de los retos fue la implementación de una instalación eléctrica en cada uno de estos lugares. El desafío más importante fue unificar las instalaciones eléctricas de manera que fueran seguras para los inmuebles y los usuarios que los ocupaban. La falta de experiencia en el manejo de esta energía podía provocar el incendio de un local o un sinfín de riesgos para los usuarios.

El surgimiento de los casquillos


Por su parte, la luz demandaba mucha atención. Las lámparas incandescentes tenían una vida muy corta. Esto provocaba constantes cargas de trabajo para su mantenimiento. También se debían cambiar las que dejaban de funcionar. Esto obligó a desarrollar casquillos de medidas y formas estandarizadas que facilitaran la instalación de una lámpara en un socket.

Thomas Alba Edison patentó el aditamento más popular en 1909. Unos 29 años después de haber patentado su lámpara incandescente. Este diseño de casquillo se conoce como casquillo tipo “E” que es la primera letra del apellido de Edison. A esta letra se le agrega su diámetro en milímetros. Por ejemplo el casquillo E14 se usa para los candelabros. El E40 se emplea para lámparas de alumbrado público y grandes potencias. Y la famosa E26 se utiliza en aplicaciones domésticas. Por último, el casquillo de la lámpara A19 corresponde a la hoy casi extinta lámpara incandescente.

El diseño de este casquillo se ha conservado durante 104 años. Esto trajo como consecuencia que el mercado sea prácticamente dependiente a este estándar.

Es una locura pensar en que todo el mundo cambiará instantáneamente todas las instalaciones eléctricas en casas, oficinas, industrias y sistemas de alumbrado público. Por ello fue necesario adaptar las nuevas tecnologías a los estándares de las instalaciones existentes. Estas adaptaciones son conocidas como retrofit.

Ejemplos del mejor retrofit para un nuevo tipo de iluminación


Un ejemplo es la sustitución de lámparas de sodio en el alumbrado de una calle por lámparas de aditivos metálicos con quemador cerámico. Esto mejora ampliamente el IRC (Índice de Reproducción Cromática). La eficiencia luminosa de la segunda tecnología es menor a la primera. Pero el equilibrio entre calidad y cantidad permite tomar de manera fácil la decisión de cambiar a la tecnología más adecuada.

Otro ejemplo de retrofit es la sustitución de las lámparas incandescentes de 60 W por lámparas fluorescentes compactas (ahorradoras) o por lámparas de LED. En todos los casos es necesario hacer un análisis costo-beneficio, que tome en cuenta las características de la luz deseada.

¿Cómo elegir el mejor retrofit para un nuevo tipo de iluminación?


He aquí los parámetros que se deben evaluar para elegir el mejor retrofit para un nuevo tipo de iluminación. En los siguientes ejemplos se comparan diferentes tecnologías, utilizando los valores reportados por las marcas en sus catálogos.


Flujo luminoso


El flujo luminoso es la cantidad de luz que emite una lámpara en todas las direcciones y se mide en lúmenes (lm). Por ejemplo, una lámpara incandescente Osram de 60 W es de 820 lm, comparable con los 840 lm de una lámpara fluorescente compacta de 13 W de Philips y con los 840 lm de una lámpara de LED de 10 W de Viribright. Este parámetro es de suma importancia para analizar la conveniencia de un retrofit. De éste dependerá que la cantidad de luz sea la que necesitamos en el espacio que queremos iluminar.

Vida útil


Es el tiempo en horas (h) que tarda una lámpara en perder el 60% de su flujo luminoso. Éste es el momento en el que debe sustituirse. La calidad de la luz disminuye gradualmente, es por eso que no es recomendable esperar hasta que una lámpara LED deje de funcionar.

Potencia eléctrica


La potencia eléctrica (W) se refiere a la cantidad de energía eléctrica que consume un aparato eléctrico para trabajar. No se refiere a la cantidad de luz que emite una lámpara.


Eficiencia luminosa


Es la relación que guarda la cantidad de potencia eléctrica (W) consumida por una lámpara y el flujo luminoso (lm) que tiene. Para tomar una decisión informada sobre el retrofit es necesario comparar la relación entre el flujo emitido y el consumo del producto en cuestión, de manera general debemos buscar una mayor cantidad de lúmenes por cada watt.

IRC (Índice de Reproducción Cromática)


Este índice muestra la capacidad que tiene la luz emitida por una lámpara para reproducir de manera fiel los colores de un ambiente. La lámpara incandescente es tomada como referencia en los laboratorios para medir este índice y por ello tienen un IRC de 100%. Las lámparas fluorescentes compactas integradas tienen un IRC aproximado de 85%; y una lámpara de LED de buena calidad tiene un IRC de 85+ (mayor a 85%).

Precio


Se podría pensar que este apartado se explica solo, pero es importante mencionar que los costos de mantenimiento que genera el cambiar una lámpara por su corta vida útil o la carga térmica que exige un esfuerzo extra del equipo de acondicionamiento de aire, son costos que muchas veces se pasan por alto.

Estos parámetros se deben valorar dependiendo de la aplicación de las lámparas; el nivel de detalle que se desea apreciar; el tiempo de vida que tendrá la instalación eléctrica y la facilidad que se tenga para darle mantenimiento a la instalación. Todo ello para conseguir el mejor retrofit para un nuevo tipo de iluminación en nuestras instalaciones.

El mejor retrofit para un nuevo tipo de iluminación LED


Hoy en día existen esfuerzos para estandarizar los formatos de las tablillas sobre las que se montan los LED. Pero la huella que dejó la rosca Edison en los últimos 100 años fue tan profunda que estamos seguros que necesitaremos retrofit por un largo tiempo más.

¿Qué opinas de los parámetros que se deben evaluar para elegir el mejor retrofit para un nuevo tipo de iluminación para nuestras instalaciones eléctricas?

8 tips para la instalación de lámparas tubulares

2013/08/14

Instalaciones eléctricas residenciales - Lámparas tubulares fluorescentes
Por su eficiencia, excelente rendimiento de color y larga vida útil, las lámparas fluorescentes son ampliamente utilizadas en oficinas públicas, comercios, escuelas, fábricas, hospitales, bodegas y cuarteles.

Actualmente, con el surgimiento de las tecnologías T8 y T5 resulta necesario sacar del mercado los sistemas fluorescentes obsoletos T12 y T10 con balastro electromagnético, cuya fabricación está prohibida en la mayor parte del mundo debido a su baja eficiencia y alto impacto ambiental (alto consumo energético y contaminación por el elevado contenido de mercurio, en comparación a los nuevos).

En México, desde agosto de 2012, se han comenzado a sustituir en su totalidad las lámparas T12 y T10 por las nuevas T8 y T5 en todas las oficinas gubernamentales.


Formato T8 (26 mm de diámetro)


Tip 1. Si no se disponen de muchos recursos, la mejor opción es la tecnología T8 (es la más compatible con las tecnologías anteriores), ya que cuenta con tubos de la misma longitud que sus antecesores. Generalmente sólo es necesario sustituir el balastro y los tubos, aunque en algunos casos también hay que cambiar las bases donde se colocan los tubos, aprovechando los gabinetes anteriores a la perfección. El ahorro que se obtiene no es tan significativo, pero se gana con mayor flujo luminoso.

Tip 2. Las lámparas fluorescentes T8 Universal con tecnología ALTO tienen hasta un 50% más de vida que las lámparas fluorescentes T12 ó T8 convencionales. Actualizar un sistema de iluminación por lámparas fluorescentes T8 puede traer beneficios e impactar en los costos de mantenimiento y de consumo energético de manera significativa.

Formato T5 (16 mm de diámetro)


Tip 3. El T5 es un muy eficiente y elegante tubo de luz de 16 mm, que proporciona una excelente luz con una vida útil de hasta 30,000 horas (dependiendo de la marca) y el ahorro de energía hasta un 40%. Ayuda al medio ambiente, ya que contiene 38% menos de vidrio y 80% menos de mercurio.

Tip 4. Si no se disponen de los recursos para sustituir todos los luminarios, se pueden utilizar adaptadores para aprovechar los gabinetes de las anteriores lámparas, aunque no resulta muy estético, además de que los nuevos tubos son de una longitud menor.

Tip 5. Los tubos T5 tienen la desventaja de que no son adecuados para los equipos de iluminación T8 / T12. El balastro electrónico proporciona la excelente eficiencia energética y también elimina el lento encendido experimentado con muchos T8 y T12. El balastro electrónico opera a 42 kHz, por lo que no hay parpadeo estroboscópico, el cual provoca dolores de cabeza y problemas en los ojos de muchos empleados. Tiene un tiempo de amortización de aproximadamente dos años. (En función del costo de la electricidad y las horas de funcionamiento)

Adaptador


Tip 6. T8/T5 adaptador permite usar el nuevo formato de tubo T5 con balastro electrónico en el mismo equipo antiguo formato T10 ó T8. El T5 adaptador - ahorro de energía, convierte los formatos T8 y T10 con accesorios fluorescentes convencionales en sistemas de iluminación formato T5 de alta eficiencia, con un dispositivo de alta frecuencia ECG (balastro electrónico) que le permite actualizar sus ineficientes y anticuados equipos T8 y T10, sin cambiar la  actual instalación.

Bases


Tip 7. En las siguientes imágenes se muestran los dos tipos de bases que utilizan las nuevas tecnologías T8 y T5.

Instalaciones eléctricas residenciales - Pines para lámparas tubulares

Tip 8. En la mayoría de los casos se tienen instaladas lámparas de 39, 40 y 75 watts correspondientes a las tecnologías T12. En el siguiente cuadro se muestran los modelos de las lámparas más utilizadas en la actualidad, así como los modelos que podrían sustituirlas, que corresponden a las nuevas tecnologías T8 y T5 (con balastro electrónico).

Instalaciones eléctricas residenciales - Tabla de reemplazos para lámparas tubulares fluorescentes

3 clases de lámparas

2013/02/18

Lámpara de vapor de mercurio a alta presión

Se dice que las lámparas fluorescentes son lámparas de vapor de mercurio a baja presión, en la medida que aumentamos la presión del vapor de mercurio en el interior del tubo de descarga, la radiación ultravioleta característica de las de baja presión pierde importancia respecto a las emisiones en la zona visible (violeta de 404.7 nm, azul 435.8 nm, verde 546.1 nm y amarillo 579 nm).

En estas condiciones la luz emitida, de color azul verdoso, no contiene radiaciones rojas. Para resolver este problema se acostumbra añadir sustancias fluorescentes que emitan en esta zona del espectro. De esta manera se mejoran sus capacidades cromáticas. La vida útil, teniendo en cuenta la depreciación, se establece en unas 8000 horas. La eficacia oscila entre 40 y 60 lm/W, y aumenta en la medida en que aumenta la potencia, aunque para una misma potencia es posible incrementar la eficacia añadiendo un recubrimiento de polvos fosforescentes que conviertan la luz ultravioleta en visible.

Instalaciones eléctricas residenciales - Lámpara de vapor de mercurio a alta presión

Los modelos más comunes de este tipo tienen una tensión de encendido de entre 150 y 180 V, lo que permite conectarlas a la red de 220 V sin necesidad de elementos auxiliares. Para encenderlas se recurre a un electrodo auxiliar, próximo a uno de los principales, que ioniza el gas inerte contenido en el tubo y facilita el inicio de la descarga entre los electrodos principales.

A continuación se inicia un periodo transitorio de unos cuatro minutos, caracterizado porque la luz pasa de un tono violeta a blanco azulado, en el que se produce la vaporización del mercurio e incrementa progresivamente la presión del vapor y el flujo luminoso hasta alcanzar los valores normales. Si en estos momentos se apagara, no sería posible su reencendido hasta que se enfriara, puesto que la alta presión del mercurio haría necesaria una tensión de ruptura muy alta.

Lámpara de luz de mezcla

Son la combinación de una lámpara de mercurio a alta presión con una incandescente, y habitualmente se agrega un recubrimiento fosforescente. El resultado de esta mezcla es la superposición, al espectro del mercurio, del espectro continuo característico de la lámpara incandescente y las radiaciones rojas provenientes de la fosforescencia.

Instalaciones eléctricas residenciales - Lámparas de luz de mezcla

Su efectividad se sitúa entre 20 y 60 lm/W y resulta de la combinación de la eficacia de una incandescente con la de una de descarga. Estas lámparas ofrecen una buena reproducción del color con un rendimiento de 60 y una temperatura de color de 3600 0K.


La duración depende del tiempo de vida del filamento, que es la principal causa de fallo. Respecto a la depreciación del flujo hay que considerar dos causas: por un lado tenemos el ennegrecimiento de la ampolla por culpa del wolframio evaporado; por el otro, la pérdida de eficacia de los polvos fosforescentes. En general, la vida media se sitúa en torno a las 6000 horas.

Una particularidad de éstas es que no necesitan balastro, ya que el propio filamento actúa como estabilizador de la corriente. Esto las hace adecuadas para sustituir a las incandescentes sin necesidad de modificar las instalaciones.

Lámpara con halogenuros metálicos

Una variación de las anteriores son las lámparas con halogenuros metálicos, a las cuales se añade, en el tubo de descarga, yoduros metálicos (sodio, talio, indio, etc.), con lo que se consigue mejorar considerablemente la capacidad de reproducción del color de la lámpara de vapor de mercurio. Cada una de estas sustancias aporta nuevas líneas al espectro (por ejemplo: amarillo, el sodio; verde, el talio; y rojo y azul, el indio). Los resultados de estas aportaciones son una temperatura de color de 3000 a 6000 0K, dependiendo de los yoduros añadidos, y un rendimiento del color de entre 65 y 85. Su eficiencia ronda entre los 60 y 96 lm/W, y su vida media es de unas 10 000 horas. Tienen un periodo de encendido de unos diez minutos, que es el tiempo necesario hasta que se estabiliza la descarga. Para su funcionamiento es necesario un dispositivo especial de encendido, puesto que las tensiones de arranque son muy elevadas (1500-5000 V).

Instalaciones eléctricas residenciales - Lámpara de halogenuros metálicos

Las excelentes prestaciones cromáticas la hacen adecuadas, entre otras cosas, para la iluminación de instalaciones deportivas, retransmisiones de TV, estudios de cine, proyectores, etcétera.

Con la intención de que puedas seleccionar la mejor opción para tus necesidades, incluimos dos cuadros comparativos de los diferentes tipos de lámparas, éste es el primero:

Instalaciones eléctricas residenciales - Cuadro 1 de tipos de lámparas

3 tipos de iluminación

2013/02/07

Instalaciones eléctricas residenciales - Foco incandescente

No toda la energía que consume una lámpara se convierte en luz; del mismo modo, tampoco toda la luz que emite es visible para el ojo humano y produce la sensación de luminosidad. Para establecer la diferencia entre los tipos de lámparas que existen y poder comparar su eficiencia tomaremos como referencia el Flujo Luminoso, que es la cantidad total de luz radiada o emitida por una fuente durante un segundo y que produce sensación luminosa en el ojo humano: su unidad es el lumen (lm).

1. Lámpara incandescente común

Todos sabemos que los primeros resultados exitosos de la iluminación producida con energía eléctrica se lograron con el foco incandescente y, aunque varios científicos de la época habían desarrollado ya algunos modelos, se atribuye a Thomas Alva Edison su invención al producir una bombilla que duró encendida 48 horas el 21 de octubre de 1879.

La bombilla eléctrica, foco o bombillo, como se le conoce, está conformada por un filamento (principalmente de wolframio, mejor conocido como tungsteno) que, al conducir la corriente eléctrica, se calienta al rojo vivo y emite luz y calor; para lograrlo, el filamento debe estar en un medio carente de oxígeno, por lo que se coloca dentro de una ampolla de cristal al vacío o conteniendo algún gas inerte que impida que se consuma rápidamente al calentarse.

Instalaciones eléctricas residenciales - Partes de un foco incandescente

Entre las lámparas incandescentes podemos distinguir las que se han rellenado con un gas inerte de aquellas en las que se ha hecho el vacío en su interior. La presencia del gas supone un notable incremento de su eficacia luminosa, dificultando la evaporación del material del filamento y permitiendo el aumento de su temperatura de trabajo. Las lámparas incandescentes tienen una duración normalizada de 1000 horas, una potencia entre 25 y 2000 W, y una eficacia entre 7.5 y 11 lúmenes por watt (lm/W), para las lámparas de vacío, y entre 10 y 20 para las rellenas de gas inerte. En la actualidad predomina el uso de las lámparas con gas, el uso de las de vacío se reduce a aplicaciones ocasionales en alumbrado general con potencias de hasta 40 W.

2. Lámpara de halógeno

Una lámpara común al vacío reduce significativamente su flujo luminoso con el paso del tiempo, pues se desgastan por la evaporación del filamento, el cual se condensa sobre la ampolla de vidrio y le causa un aspecto ennegrecido. Este problema se supera agregando dentro algún gas compuesto por halógenos como el cloro, el bromo o el yodo.

Instalaciones eléctricas residenciales - Lámparas de halógeno

Cuando se añade algún compuesto de halógenos se establece el ciclo de regeneración del halógeno, esto es: el filamento se evapora (wolframio), se une con el halógeno que, en el caso de ser bromo, forma bromuro de wolframio (WBr2), pero, al estar el vidrio de la ampolla tan caliente (se estima que a más de 260 °C), no se adhiere a ella y se mantiene en forma de gas; cuando el bromuro de wolframio entra en contacto con el filamento, se descompone en wolframio que se queda en el filamento y en bromo que pasa al gas de relleno.

Instalaciones eléctricas residenciales - Ciclo del halógeno

Las lámparas de halógeno requieren de temperaturas muy altas para que pueda realizarse el ciclo. Por eso son más pequeñas y compactas que las normales y la ampolla se fabrica con un cristal especial de cuarzo que impide manipularla con los dedos para evitar su deterioro.

Tienen una eficacia luminosa de 22 lm/W, con una amplia gama de potencias de trabajo (150 a 2000 W), según el uso al que estén destinadas.


Las lámparas halógenas se utilizan normalmente en alumbrado por proyección y cada vez más en iluminación doméstica.

3. Lámpara fluorescente

Existen también las lámparas fluorescentes, las cuales se han convertido en el medio de iluminación de uso más generalizado en comercios, oficinas, sitios públicos, viviendas, etc. Emiten luz sin generar apenas calor y pueden producir más lúmenes por watt con menor consumo de energía eléctrica comparadas con las incandescentes.

La tecnología más antigua conocida para este tipo es la del encendido por precalentamiento. De éstas aún quedan millones funcionando en todo el mundo a pesar de los avances tecnológicos experimentados en estos últimos años y las nuevas variantes que se han creado. Sin embargo, su principio de funcionamiento no ha variado mucho desde 1938, cuando se introdujeron las primeras en el mercado.

Instalaciones eléctricas residenciales - Esquema de funcionamiento de una lámpara fluorescente

La eficacia de estas lámparas depende de muchos factores: potencia; tipo y presión del gas de relleno; propiedades de la sustancia fluorescente que recubre el tubo; temperatura ambiente. Ésta última es muy importante porque determina la presión del gas y, en último término, el flujo. La eficacia oscila entre los 38 y 91 lm/W, dependiendo de las características de cada una. La duración de estas lámparas se sitúa entre 5000 y 7000 horas. Su vida termina cuando el desgaste sufrido por la sustancia emisora que cubre los electrodos, hecho que incrementa con el uso, impide el encendido pues necesita una tensión de ruptura superior a la suministrada por la red. Además, hemos de considerar la depreciación del flujo provocada por la pérdida de eficacia de los polvos fluorescentes y el ennegrecimiento de las paredes del tubo, donde se deposita la sustancia emisora.

    Tubo de descarga.

    El cuerpo o tubo de descarga se fabrica de vidrio, con diferentes longitudes y diámetros. La longitud depende, fundamentalmente, de la potencia en watts (W) que desarrolle la lámpara. El diámetro, por su parte, se ha estandarizado a 25,4 mm (equivalente a una pulgada). Los más comunes y de uso más generalizado tienen forma recta, aunque también se pueden encontrar con forma circular.

    La pared interior se encuentra recubierta con una capa de sustancia fosforescente o fluorescente, cuya misión es convertir los rayos de luz ultravioleta (que se generan dentro y que no son visibles para el ojo humano), en radiaciones de luz visible. Para que eso ocurra, su interior se encuentra relleno con un gas inerte, generalmente argón (Ar) y una pequeña cantidad de mercurio (Hg) líquido. El gas argón se encarga de facilitar el surgimiento del arco eléctrico que posibilita el encendido de la lámpara, así como de controlar también la intensidad del flujo de electrones que atraviesa el tubo.

    Casquillo.

    La mayoría poseen en cada uno de sus extremos un casquillo con dos patillas o pines de contactos eléctricos externos, conectadas interiormente con los filamentos de caldeo o de precalentamiento. Estos filamentos están fabricados con metal de tungsteno recubiertos de calcio (Ca) y magnesio (Mg), y su función principal es calentar previamente el gas argón que para que puedan encender.

    El recubrimiento que poseen facilita la aparición del flujo de electrones necesario.

    Arrancador

    El arrancador, como se le conoce comúnmente, se utiliza durante el proceso inicial de encendido en las lámparas que funcionan por precalentamiento. Este dispositivo se compone de una lámina bimetálica encerrada en una cápsula de cristal rellena de gas neón (Ne). Esta lámina tiene la propiedad de curvarse al recibir el calor del gas neón cuando se encuentra encendido con el objetivo de cerrar un contacto que permite el paso de la corriente eléctrica a través del circuito en derivación donde se encuentra conectado.

    Conectado en paralelo a la lámina bimetálica, se encuentra un capacitor encargado de evitar que durante el proceso de encendido se produzcan interferencias en un receptor de radio o ruidos visibles en la pantalla de algún televisor que se encuentre funcionando próximo a la lámpara.


    En las de encendido rápido, que son otra variante de lámparas fluorescentes, no se requiere cebador, pues los electrodos situados en los extremos del tubo se mantienen siempre calientes.

    Otras poseen encendido instantáneo y tampoco utilizan arrancador; este tipo carece de filamentos y encienden cuando se aplica directamente a los electrodos una tensión o voltaje mucho más elevado que el empleado para el resto de las lámparas fluorescentes. Por otra parte, la mayoría de las lámparas fluorescentes de tecnología más moderna sustituyen el antiguo cebador por un dispositivo de encendido rápido, mucho más eficiente que todos los demás sistemas desarrollados anteriormente, conocido como balastro electrónico.

    Balastro

    El balastro (o balasto en España) electromagnético fue el primer tipo de inductancia que se utilizó en las lámparas fluorescentes y sirve para que mantengan un flujo de corriente estable. Consta de un transformador de corriente o reactancia inductiva, compuesto por un enrollado único de alambre de cobre. Los balastros de este tipo constan de las siguientes partes:

    • Núcleo: es la parte fundamental. Lo compone un conjunto de placas de hierro dulce que forman el cuerpo o parte principal del transformador, donde va enrollado alambre de cobre para formar una bobina.

    • Carcasa: es una envoltura metálica protectora. Del devanado de los balastros magnéticos comunes salen dos o tres cables de cobre que se conectan al circuito externo, mientras que de los balastros electrónicos salen cuatro.

    • Sellador: es un compuesto de poliéster que se deposita entre la carcasa y el núcleo. Su función es actuar como aislante entre el devanado, las placas del núcleo y la carcasa.

    • Capacitor o filtro: se utiliza para mejorar el factor de potencia de la lámpara, facilita que pueda funcionar más eficientemente.

Desde el punto de vista de la operación de la lámpara fluorescente, su función es generar el arco eléctrico que requiere el tubo durante el proceso de encendido y mantenerlo posteriormente, limitando también la intensidad de corriente que fluye por el circuito del tubo.

Según la forma de encendido será el tipo de balastro que ocupe. Las formas de encendido ocupadas en los tubos de lámparas fluorescentes más comunes son los siguientes:
  • por precalentamiento (el sistema más antiguo)
  • rápido
  • instantáneo
  • electrónico(el sistema más moderno)

2 conceptos de fotometría para entender la iluminación

2012/02/17

  1. Flujo luminoso

    Si en un segundo medimos el número de fotones que irradió una vela y un foco de 100 w, encontraremos que éste envió al espacio mayor número. Decimos que el flujo luminoso F del foco es mayor que el de la vela. Entonces el flujo luminoso se define como la cantidad de fotones (energía luminosa) que emana la fuente de luz, durante una unidad de tiempo.

    Instalaciones eléctricas residenciales - Flujo luminoso

    Ver también: Propagación de la luz

  2. Iluminación

    La iluminación es la razón del flujo luminoso F al área A que lo recibe. La abreviaremos con la letra E.

  3. Instalaciones eléctricas residenciales - Fórmula de la iluminación

    Consideremos una vela que tomaremos como patrón y llamaremos bujía. En un instante dado, emite un flujo luminoso F que incide sobre una esfera de radio R, considerada en el espacio.

    Instalaciones eléctricas residenciales - Bujía

    Entonces la iluminación es:


    Instalaciones eléctricas residenciales - Fórmula de la iluminación

    pero
    Instalaciones eléctricas residenciales - Equivalencias de la fórmula de iluminación

    Como la vela ha sido tomada como una unidad, haremos:

    Instalaciones eléctricas residenciales - Fórmula de la intensidad luminosa

    Entonces

    Instalaciones eléctricas residenciales - Fórmula final de iluminación

    y todas las demás fuentes luminosas quedarán relacionadas con esta unidad: bujía (b). El sistema internacional de unidades, la unidad de iluminación es el lux:

    Instalaciones eléctricas residenciales - Unidades de la iluminación

    La tabla siguiente nos proporciona intensidades luminosas de lámparas incandescentes de tungsteno y fluorescentes.

    Instalaciones eléctricas residenciales - Intensidades luminosas de varias lámparas

    El mínimo recomendado para una correcta lectura es una iluminación de 100 lux.
    Supongamos que queremos saber a qué distancia habría que colocar un foco de fluorescente de 30 w para obtener una iluminación higiénica (100 lux)
    En la tabla anterior I para un foco fluorescente de 30 w es de 119 b
    Entonces, despejando y sustituyendo valores en la última fórmula obtenemos:


    En la práctica esta distancia puede acortarse un poco porque parte de la luz emitida por el foco es absorbida por la superficie iluminada.
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