8 tipos de accidentes de trabajo en construcciones (y cómo proporcionar primeros auxilios) | Instalaciones Eléctricas Residenciales

8 tipos de accidentes de trabajo en construcciones (y cómo proporcionar primeros auxilios)

2013/10/01

Instalaciones eléctricas residenciales - Trabajadores ejecutando obras de construcción

Las personas dedicadas a labores como la electricidad y la construcción están propensas a sufrir accidentes propios de su actividad como caídas, cortaduras o, en casos más graves, electrocuciones.

Una manera de estar preparados para estas situaciones es sensibilizarse en Primeros Auxilios, los cuales están encaminados a la población civil y tienen como objetivo ayudar a la persona lesionada a sobrevivir, aplicando técnicas, acciones y protocolos que no interfieren con el funcionamiento de su organismo (sólo lo auxilian) sin aplicar medicamentos ni maniobras que pongan en riesgo la vida misma del individuo.

Cabe aclarar que aunque te encuentres capacitado en Primeros Auxilios, no estás obligado a proporcionarlos si tu seguridad está de por medio o no te sientes lo suficientemente preparado. Cuando se presente un accidente en tu lugar de trabajo, solicita de inmediato la ayuda profesional de algún servicio de emergencia de tu localidad (Cruz Roja, Policía, Bomberos o Protección Civil). Al realizar esta llamada ya estás cumpliendo con proporcionar Primeros Auxilios.

Instalaciones eléctricas residenciales - Accidentes de trabajo

A continuación te mostramos los pasos básicos a seguir ante los accidente más comunes en obra:

1. Cortaduras


  1. Semi sienta a la víctima para evitar desmayos.

  2. Si la herida es grave o presenta hemorragias, lo primero que debes hacer es intentar cohibir la hemorragia mediante las técnicas habituales: compresión y elevación (siempre y cuando no presente fractura).

  3. Presiona el punto de sangrado durante un tiempo mínimo de 10 minutos (de reloj), con un apósito (gasas, pañuelo, etc.) lo más limpio posible. Si con el primer apósito no fuera suficiente, añade más encima pero nunca quites el anterior. Simultáneamente eleva la extremidad afectada a una altura superior a la del corazón del accidentado.

  4. Transcurrido ese tiempo, se aliviará la presión, pero NUNCA quitarás el apósito.

     En caso de éxito procederás a vender la herida, por encima de los apósitos, y se trasladará al Centro de Salud más cercano.

    Nota: Este método no se puede utilizar en el caso de que la hemorragia la produzca una fractura abierta de un hueso o existan cuerpos enclavados.

Si la hemorragia no es importante, se seguirán los siguientes pasos:

  1. Lávate las manos con jabón y cepillo de uñas (si se cuenta con este instrumento).

  2. Limpia la herida con agua y jabón (heridas leves).

  3. Nunca utilices directamente sobre una herida alcohol, algodón o tintura de yodo.

  4. Puedes usar antisépticos como el Agua Oxigenada o el Isodine.

  5. Seca la herida sin frotar.

  6. Cubre la herida con gasas estériles.

  7. Nunca apliques la gasa sobre la herida por la cara con la que contactas para sujetarla.

  8. Coloca algodón sobre las gasas, venda firmemente sobre todo lo anterior y si el apósito usado en al compresión se empapa, coloca otro encima sin retirar el primero.

  9. Mantén el miembro elevado y déjalo fijo para evitar que se movilice durante el traslado al Centro de Salud, aunque preferiblemente éste debe estar a cargo de los Servicios de Emergencias.

2. Fracturas o luxaciones


  1. Controla las hemorragias externas con compresión directa de la herida y elevación del miembro afectado.

  2. Si dudas sobre la existencia de una fractura, actúa como si existiera. No muevas la extremidad.

  3. Espera a que lleguen los Servicios de Emergencia, cuyos encargados antes de movilizar o transportar al accidentado deben almohadillar e inmovilizar (empaquetar) la lesión adecuadamente, sujetando las articulaciones más próximas a la fractura.

3. Golpes y caídas


  1. Presiona el área lesionada, bien de forma directa (hemorragias) o mediante un vendaje almohadillado compresivo para las contusiones.

  2. Si se trata sólo de una contusión, aplica hielo de forma regular a intervalos de 20 minutos con períodos de descanso de 5 minutos, para provocar la contracción (disminución del calibre) de los vasos sanguíneos y disminuir por tanto la inflamación.

  3. Eleve la parte afectada, si es posible por encima de la altura del corazón.

  4. Inmoviliza la extremidad. Si la contusión se produjera en la región abdominal, permite que el individuo adopte una posición donde sienta menos dolor (con frecuencia mantener las rodillas flexionadas ayuda a calmar el dolor).

  5. Si aparece un hematoma (acumulación de sangre) nunca lo pinches ni intentes vaciarlo. Sólo continúa aplicando hielo.

4. Amputaciones


  1. Controla la hemorragia de la zona de amputación.

  2. Tapa la zona herida con un apósito limpio y vendaje.

    Nota: Si te encuentras solo realiza el llamado a los Servicios de Emergencia lo antes posible. En caso de existir otra persona, encárgale que realice la llamada urgentemente.

La parte amputada:

  • Envuélvela en un apósito limpio (si es posible humedecido con suero fisiológico).

  • Introdúcela en una bolsa de plástico y ésta dentro de otra con abundante hielo y agua en su interior.

  • NO coloques la parte amputada directamente en contacto con el hielo ni con ningún líquido.

  • NO la envuelvas en algodón.

5. Objetos enclavados


  1. No retires el objeto, ni lo recortes si no es necesario.

  2. Comprime la herida indirectamente y trata de estabilizar el objeto en el lugar donde ha quedado enclavado.

  3. Aplica presión directa sobre los bordes de la herida para contener la hemorragia.

  4. Corta un agujero a través de varias capas de gasas y colócalas de forma que se rodee el objeto enclavado.


  5. Con un trozo de tela o toallas, forma un círculo alrededor del objeto. Asegúralo todo con un vendaje.

  6. En un miembro superior, no olvides retirar los anillos y pulseras de la mano afectada del lesionado.

6. Traumatismo ocular


    Contusiones:

    • Cubre sin comprimir

    • NO apliques pomadas

    • De no llegar los Servicios de Emergencia, traslada al Centro Hospitalario

    Heridas superficiales:

    • Lava con suero fisiológico

    • NO apliques pomadas

    • De no llegar los Servicios de Emergencia, traslada al Centro Hospitalario

    Cuerpos extraños

    • No debes extraer aquellas "motas" o "cuerpos extraños" que estén incrustados en el ojo.

    • Lava con suero fisiológico o agua potable.

    • NO apliques pomadas.

    • De no llegar los Servicios de Emergencia, traslada al Centro Hospitalario

7. Electrocución


  1. Desconecta la energía eléctrica.

  2. Aparta a la víctima de la maquinaria o herramienta energizada con un objeto aislante.

  3. Si la ropa está ardiendo, apaga las llamas con matas o abrigos.

  4. Controla el pulso y la respiración. Si son negativas, inicia Reanimación Cardiopulmonar (RCP)

  5. Corta la ropa sobre la zona quemada. No trates de quitar la ropa adherida a la quemadura.

  6. Limpia con agua a temperatura ambiente (entre 20 y 30 grados centígrados).

  7. Tapa con gasas y realiza vendajes poco voluminosos y no compresivos.

  8. Tapa al herido con una sábana limpia.

  9. Tranquiliza al lesionado.

  10. Maneja a la víctima con cuidado, recuerda que puede tener huesos rotos o lesiones en la columna.

  11. Espera a que el Servicio de Emergencias traslade al paciente inmediatamente al Centro de Salud más cercano, preferentemente a una Unidad de Quemados.

  12. NUNCA emplees objetos metálicos para separar a la víctima de la corriente eléctrica, ni retires al accidentado pasándole los brazos por debajo delas axilas, ya que al estar sudorosas son un medio de conducción de la electricidad.

8. Estado de inconsciencia


Cerciórate que la persona lesionada respira. Esta acción se realiza actualmente desde la valoración del estado de consciencia y por supuesto la visualización directa hacia el tórax y abdomen por alrededor de 10 segundos.

Aquí encontrarás dos posibles condiciones: inconsciencia con respiración o inconsciencia sin respiración. Para ambas situaciones hay alternativas dentro de las formas actuales de brindar Primeros Auxilios.

Con respiración

  1. Coloca al individuo en posición lateralizada o de recuperación (sobre una superficie dura y lisa), mientras esperas a que llegue la ayuda. NUNCA abandones al accidentado.

Sin respiración

  1. Coloca al individuo en posición boca arriba.

  2. Arrodíllate a la altura de los hombros del lesionado.

  3. Revisa la boca en busca de cuerpos extraños y en caso de que exista elimínalos con el dedo en forma de gancho (sólo si lo ves y lo alcanzas)

  4. Inicia maniobras de Reanimación Cardiopulmonar (RCP), realizando compresiones (presión en el pecho) y posteriormente insuflaciones (soplos).

  5. Aplica 30 compresiones y 2 insuflaciones repitiendo ambas condiciones en 5 ocasiones en aproximadamente 2 minutos.

  6. Si al término de estas acciones no hay algún tipo de reacción en el individuo, deberás inmediatamente iniciar nuevamente otra serie de las mismas, las veces que sean necesarias hasta que arribe la ayuda solicitada.

    ¿Cómo realizar las insuflaciones?

    • Mantén abierta la vía aérea del lesionado, inclinando la cabeza con una mano en la frente y dos dedos de la otra en la barbilla del paciente.

    • Obstruye la nariz con los dedos índice y pulgar de una mano.

    • Abre la boca del paciente, inspirando aire profundamente y colocando los labios sobre los del accidentado, procura sellar totalmente su boca con la tuya. Se realizan dos insuflaciones lentas y sucesivas, de 1 segundo cada una. Se recomienda utilizar una mascarilla de protección para no tener contacto con los labios; de no contar con ella, realizar la técnica de la nariz.

    • Retira la boca y despinza la nariz, para facilitar la espiración pasiva.

    • Comprueba que el pecho del lesionado sube y baja con cada insuflación (esto nos indica que el aire entra y sale de los pulmones).

    • Si no se puede adaptar adecuadamente la boca a la de la víctima o no se cuenta con la mascarilla antes mencionada, se usará alternativamente la nariz, insuflando el aire a través de ella.

    ¿Cómo realizar las compresiones?

    • Localiza el borde inferior de las costillas, con los dedos índice y medio de una mano.

    • Desplaza los dos dedos por la costilla hasta el punto en que se une el esternón (apéndice xifoides)

    • Coloca el dedo medio en ese lugar y el índice junto a él, en la parte baja del esternón.

    • Coloca la otra mano encima de la primera, entrelazando los dedos para no lesionar las costillas.

    • Adopta una postura erguida para que los hombros permanezcan perpendicularmente encima del esternón del accidentado y con las palmas de las manos aplicar presión suave, cargando verticalmente el peso del cuerpo sobre los brazos, de manera que el esternón se deprima mínimo 5 centímetros.

    Importante

    • No doblar los codos para ejercer una presión suficiente y reducir el cansancio.

    • Afloja rápidamente para que el corazón se llene de nuevo, pero no separes las manos del cuerpo para no perder la posición correcta. Para seguir el ritmo correcto, sirve de ayuda contar en voz alta: mil y uno, mil y dos, mil y tres, etc.

    • No suspendas por más de 5 segundos las maniobras de RCP, que deberán continuar hasta que la víctima se mueva e inspire espontáneamente, o bien llegue el equipo de urgencias y se haga cargo de la situación.

    • Aunque estamos hablando de accidentes de obra, es importante que sepas que en niños (de 1 a 8 años)  lactantes (hasta un año) la pauta de RCP es igual que los adultos. En los lactantes las compresiones esternales se realizan con dos dedos.


      El siguiente vídeo nos presenta un curso completo de Reanimación Cardiopulmonar (RCP) y primeros auxilios, tanto en niños como en adultos:


¡Prepárate, capacítate! No esperes a tener un problema de salud y no saber qué hacer.

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